Servicio Consultoría digital

La IA solo merece la pena cuando le quita trabajo a alguien.

Auditamos el proceso antes de automatizar nada: quién hace hoy la tarea, cuántas horas al mes cuesta y dónde se rompe. Después construimos lo que haga falta —una integración, un agente, un informe— y lo medimos contra las horas que costaba antes.

3+Procesos en marcha
en producción
100%De ellos con revisión
de una persona
0Intermediarios en el envío
de partes de viajeros

Qué incluye

Primero se mide la tarea. Después se decide si merece una máquina.

La mayoría de los proyectos de automatización fracasan porque nadie apuntó lo que costaba hacerlo a mano. Empezamos por ahí, y si los números no salen te lo decimos antes de que gastes nada.

Auditoría y horas medidas

Nos sentamos con quien hace hoy la tarea. Cuántas veces al mes, cuánto tarda cada vez, dónde se atasca. Esa cifra es la referencia con la que se compara todo lo demás.

Integraciones directas, sin intermediarios

En el Convento de Lillo sustituimos un servicio externo de partes de viajeros por una integración SOAP directa con el sistema estatal. Un proveedor menos, una cuota menos y una cosa menos que se puede caer.

Agentes con herramientas y RAG

Agentes que además de hablar hacen cosas —consultar un sistema, registrar un dato— y responden sobre tu propia documentación, citando de dónde sale cada afirmación en vez de inventarla.

Traducción, locución y fichas

Generación de fichas de producto y de actividad, traducción y locución. Sirve cuando tienes trescientos registros que publicar y dos personas para redactarlos.

Clasificación de correo e informes

Una bandeja que se ordena sola en consultas, facturas y ruido, y el informe mensual que hoy alguien monta a mano cada día uno.

Revisión humana y trazabilidad

Nada sale solo. Cada salida deja registrado qué generó la máquina y quién lo aprobó, para que dentro de unos meses todavía puedas explicar de dónde salió un texto.

Cómo trabajamos

Cinco pasos, y el segundo es decidir qué no se automatiza.

01

Mapeamos la tarea manual

Con quien la hace, no con quien la cuenta. Frecuencia, minutos, los casos raros y los apaños que nadie ha escrito en ningún sitio.

02

Decidimos qué sigue a mano

A veces la respuesta es una integración, un formulario o eliminar un paso entero. La IA es una opción entre varias, y a menudo la más cara.

03

Prototipo pequeño con datos reales

Un caso acotado con tus propios datos, en semanas y no en trimestres. Lo justo para ver si aguanta antes de que nadie firme un alcance mayor.

04

Puesta en marcha con persona delante

Arranca con todo pasando por alguien. La revisión se afloja según lo justifiquen los resultados, no por fe.

05

Medimos y te lo entregamos

Horas de antes contra horas de después, por escrito. Documentación, credenciales a tu nombre y formación para que tu equipo lo opere sin llamarnos.

Ejemplos

Tres casos donde la decisión importante no fue técnica.

En el Teatro Real Carlos III decidimos que la web comunica y la ticketera externa vende: la cartelera entra como widget aislado, sin duplicar sesiones ni datos. En el Convento de Lillo quitamos un servicio intermediario. ASENBAR tiene un test de autoevaluación y un área privada de socios.

Preguntas

Lo que nos preguntan antes de firmar.

¿De verdad necesitamos IA?Muchas veces no. Si la tarea ocurre dos veces al mes, o si el problema real es que dos sistemas no se hablan, una integración lo resuelve mejor y cuesta menos de mantener. Preferimos decirlo en la primera reunión y no en la tercera factura.
¿Qué pasa con nuestros datos?Acordamos por escrito qué sale de vuestros sistemas, hacia qué proveedor y qué no sale nunca. Los datos personales se quedan dentro o se anonimizan. Si un paso no se puede hacer sin enviar algo fuera, lo sabes antes de construirlo, no después.
¿Y cuando la máquina se equivoca?Se equivoca. Para eso está la revisión humana y el registro de qué se generó y quién lo aprobó. Cualquier salida se puede rastrear y deshacer. Una automatización que no puedes auditar es un riesgo, no un activo.
¿Vamos a depender de vosotros siempre?No. Las cuentas y las credenciales van a tu nombre, el proceso queda documentado y formamos a las personas que lo van a operar cada día. Si decides llevarlo tú o con otro, no hay nada secuestrado.

Cuéntanos qué tarea os está comiendo las horas.

Descríbenos el proceso tal y como funciona hoy, aunque sea mal. Respondemos con lo que os cuesta ahora, qué se puede automatizar y qué honestamente no conviene tocar.

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